易經I ChingEl Libro de los Cambios☰ 乾 Qián: Cielo, metal, noroeste, padre☱ 兌 Duì: Lago, metal, oeste, hija menor☲ 離 Lí: Fuego, fuego, sur, hija mediana☳ 震 Zhèn: Trueno, madera, este, hijo mayor☴ 巽 Xùn: Viento, madera, sureste, hija mayor☵ 坎 Kǎn: Agua, agua, norte, hijo mediano☶ 艮 Gèn: Montaña, tierra, noreste, hijo menor☷ 坤 Kūn: Tierra, tierra, suroeste, madre

24 復 Fù El Retorno

Juicio

Lo que se fue vuelve a empezar: tras el punto más oscuro, regresa la luz, todavía pequeña. Hay curso libre: nadie te estorba al entrar y salir, llegan amigos y no hay error. Vuelves sobre tu camino y lo repites; el regreso viene a su tiempo, tras un ciclo corto de siete días. No lo fuerces. Retomar lo tuyo poco a poco es mejor que querer recuperarlo todo de golpe.

Imagen

El trueno está dentro de la tierra, todavía sin salir. Los antiguos reyes cerraban los pasos el día del solsticio de invierno: los mercaderes no viajaban y los príncipes no hacían sus inspecciones. Cuando algo vuelve a nacer, necesita quietud. Si estás empezando de nuevo, protege ese comienzo frágil, no lo cargues de tareas ni lo expongas todavía, y deja que se afirme a su ritmo.

Líneas

Línea 1

Vuelves de un error que no llegó lejos, antes de tener que lamentarlo. Es muy buena señal. Rectificar pronto es la forma más barata de corregirse. Si notas que te has desviado, no esperes a que se note. Pregúntate qué desvío pequeño puedes corregir hoy, antes de que se haga grande.

Línea 2

Tu regreso es admirable, y juega a tu favor. Volver no es retroceder cuando se hace con gusto y humildad. No hace falta justificar por qué te fuiste: basta con volver bien. Pregúntate qué te ayudaría a regresar a lo que de verdad te importa, sin miedo a reconocer que te habías ido.

Línea 3

Has vuelto muchas veces, y cada vez te vas de nuevo. Es una posición delicada, pero no hay error. Repetir el regreso no es fracasar: es lo que ocurre cuando algo cuesta. No te castigues. Pregúntate qué te hace salir otra vez del camino, y si hay algo en ese patrón que puedas cambiar sin exigirte perfección.

Línea 4

Avanzas por el centro, rodeado de otros que van por su lado, y aun así vuelves solo a tu camino. No te dejas arrastrar por la mayoría, y no es fácil: exige sostener tu rumbo sin compañía. Pregúntate qué haces porque lo hace todo el mundo y qué harías volviendo solo a lo tuyo.

Línea 5

Tu regreso es noble, sin quejas y sin dudas. No hay motivo de arrepentimiento. Es el regreso de quien vuelve con dignidad, sin culpar a otros ni a las circunstancias. Reconocer lo que hay que corregir y hacerlo con calma es una forma de grandeza. Pregúntate si en tu vuelta caben todavía reproches que podrías soltar.

Línea 6

Te has perdido por completo respecto al regreso. Es mala señal: calamidades y errores. Si pones tus fuerzas en marcha con esas ideas, es fácil que la derrota sea grande, y ni diez años bastan para repararla. Pregúntate qué evitas reconocer y cuánto te cuesta no hacerlo.

Reflexión

  1. ¿Qué desvío pequeño podrías corregir hoy, antes de que se agrande?
  2. ¿Quién te inspira a volver a lo que de verdad te importa?
  3. ¿Qué haces solo porque lo hace todo el mundo?

Los 64 hexagramas