易經I ChingEl Libro de los Cambios☰ 乾 Qián: Cielo, metal, noroeste, padre☱ 兌 Duì: Lago, metal, oeste, hija menor☲ 離 Lí: Fuego, fuego, sur, hija mediana☳ 震 Zhèn: Trueno, madera, este, hijo mayor☴ 巽 Xùn: Viento, madera, sureste, hija mayor☵ 坎 Kǎn: Agua, agua, norte, hijo mediano☶ 艮 Gèn: Montaña, tierra, noreste, hijo menor☷ 坤 Kūn: Tierra, tierra, suroeste, madre

22 賁 Bì La Gracia

Juicio

Hay adorno, forma, belleza: lo que se pone encima para que algo se vea mejor. Aquí hay buen curso, pero poco provecho si lo dejas ir al frente. La gracia embellece, pero no es el cimiento. Cuida cómo te presentas y cómo haces las cosas, sí. Pero no dejes que la forma decida por ti: lo que importa sigue siendo lo que hay debajo.

Imagen

Una montaña y, a sus pies, el fuego: la luz baña la ladera y todo se ve más hermoso. El sabio da brillo a los procesos corrientes del gobierno, pero no se atreve a decidir de la misma manera los casos graves de justicia. Es decir, hay cosas que admiten gracia y otras que no. Pregúntate dónde conviene cuidar la forma y dónde tienes que ser sobrio.

Líneas

Línea 1

Adornas tus pies. Puedes dejar el carro y andar a pie. Es la imagen de quien prefiere la sencillez a la ostentación: caminar con sus propios pasos antes que ir en el carro de otro. Pregúntate qué cosas tienes por apariencia y no por necesidad, y qué ganarías soltando alguna. Andar a pie es más lento, pero es tuyo.

Línea 2

Adornas tu barba. Es un cuidado pequeño que acompaña a lo principal. La barba no es nada sin el rostro. Hay detalles que sirven para realzar lo que ya hay, no para sustituirlo. Cuidar el aspecto está bien si sigue a lo que eres. Pregúntate si lo que arreglas por fuera sigue a algo real por dentro.

Línea 3

Pareces adornado y bañado en rocío, brillante y favorecido. Pero mantente firme y recto, y es buena señal. Es fácil dejarse llevar cuando todo brilla. Quien se mantiene sobrio cuando hay holgura no se pierde. Pregúntate cómo te comportas cuando todo va bien y qué sigue siendo igual de firme en ti cuando no te están mirando.

Línea 4

Pareces adornado, pero solo de blanco. Montas un caballo blanco con alas para ir al encuentro de alguien; y quien se interpone no es un ladrón, sino quien viene a unirse. Es la sencillez que sale al encuentro, sin disfraz. Pregúntate si lo que te frena es un obstáculo o alguien que quiere acercarse.

Línea 5

Te adornan las colinas y los jardines. Llevas un pequeño rollo de seda, poca cosa. Puedes parecer tacaño, pero al final puede jugar a tu favor. Da con medida y con sinceridad, sin grandes gestos: lo pequeño ofrecido con verdad pesa más que lo grande ofrecido por quedar bien.

Línea 6

El blanco es tu único adorno. No hay error. Es la forma más sencilla de la gracia: la que ya no necesita nada para brillar. Cuando se vuelve al fondo, queda lo esencial. Pregúntate qué adornos podrías dejar sin que se perdiera nada importante, y qué seguiría siendo tuyo cuando todo lo demás se haya ido.

Reflexión

  1. ¿Qué cuidas por fuera que no tiene nada detrás?
  2. ¿Qué es lo que sigue firme en ti cuando nadie te mira?
  3. ¿Qué podrías dejar sin que se perdiera nada importante?

Los 64 hexagramas