43 夬 La Resolución
Juicio
Hay que cortar con algo que hace daño, pero hacerlo bien requiere método. Conviene exponer el asunto abiertamente, con sinceridad y con conciencia del peligro de cortar; avisar a los tuyos y no recurrir de inmediato a la fuerza. Así hay ventaja en lo que sigas. No decidas a oscuras ni a solas. Decir claro lo que pasa, sin ocultar el riesgo, es la mitad de resolverlo.
Imagen
El lago sube por encima del cielo: el agua se acumula arriba y está a punto de caer. El sabio reparte lo que tiene entre quienes están debajo y no soporta dejar acumular sus dones sin dar. Lo que se queda parado sin repartir, estorba. Pregúntate qué has acumulado y todavía no has compartido, y quién necesita ya lo que guardas.
Líneas
Línea 1
Avanzas con la fuerza de los dedos de los pies, orgulloso de tu empuje. Vas hacia delante, pero no lo consigues, y hay motivo de reproche. Actúas antes de tener la fuerza completa. Pregúntate si tu prisa viene de tu fuerza o de tu orgullo, y qué te falta para dar este paso.
Línea 2
Tienes miedo y pides ayuda a gritos. Por la noche pueden tomar medidas hostiles contra ti, pero no tienes por qué inquietarte. Cuando estás alerta y pides apoyo, estás mejor protegido que quien se cree seguro. No te avergüences de tu temor. Pregúntate de qué te estás protegiendo, y a quién podrías avisar de lo que temes.
Línea 3
Avanzas con gesto duro y decidido: así es mal resultado. Aun así, quien está decidido a cortar lo dañino camina solo, bajo la lluvia, y los suyos lo rechazan como si estuviera manchado. Al final, no hay reproche. Mantener una decisión difícil cuesta incomprensión. Pregúntate si tu decisión merece el precio de ir solo, y quién podría entenderte más tarde.
Línea 4
Te han despellejado las nalgas y caminas despacio y con dificultad. Si te dejaras guiar como una oveja tras su rebaño, desaparecería el motivo de arrepentimiento. Pero oyes estas palabras y no las crees. Es quien no puede ceder aunque le convenga. Pregúntate qué consejo sensato rechazas porque te cuesta que alguien te guíe.
Línea 5
Hay malas hierbas, como el verdolaga, y hay que arrancarlas con total decisión. Si actúas con firmeza y desde el centro, sin extremos, no hay error ni reproche. Cortar con lo dañino requiere determinación, pero no furia. Pregúntate qué maleza llevas tiempo viendo crecer en tu vida, y si estás dispuesto a arrancarla con calma y sin dramas.
Línea 6
No tienes a nadie a quien llamar. Hay riesgo de un mal final. Es la imagen de quien ha cortado todos los puentes y se queda solo cuando más lo necesita. Aquí la advertencia es clara: no te aísles. Aunque tengas razón, necesitas a otros contigo. Pregúntate quién podría sostenerte si algo saliera mal, y qué vínculo estás descuidando ahora.
Reflexión
- ¿Qué decisión difícil estás tomando a solas que convendría hablar con alguien?
- ¿Qué has acumulado sin compartir y a quién le haría falta ahora?
- ¿Qué maleza llevas tiempo viendo crecer sin arrancarla?