易經I ChingEl Libro de los Cambios☰ 乾 Qián: Cielo, metal, noroeste, padre☱ 兌 Duì: Lago, metal, oeste, hija menor☲ 離 Lí: Fuego, fuego, sur, hija mediana☳ 震 Zhèn: Trueno, madera, este, hijo mayor☴ 巽 Xùn: Viento, madera, sureste, hija mayor☵ 坎 Kǎn: Agua, agua, norte, hijo mediano☶ 艮 Gèn: Montaña, tierra, noreste, hijo menor☷ 坤 Kūn: Tierra, tierra, suroeste, madre

27 頤 Yí El Alimento

Juicio

La boca recibe y da: de lo que tomas y de lo que dices depende cómo vives. Suele ir bien con firmeza y rectitud. Fíjate en qué quieres nutrir y busca con tu juicio el alimento adecuado. No es solo comida: es lo que lees, a quién escuchas, qué te llena. Pregúntate de qué te estás alimentando, y si eso te sostiene o solo te distrae.

Imagen

Un trueno bajo una montaña: algo se mueve en el fondo, pero arriba todo está quieto. El sabio vigila sus palabras y regula con templanza lo que come y bebe. La imagen une dos bocas, la que habla y la que come: ambas piden medida. Pregúntate qué palabras sueltas sin pensar y qué cosas tomas sin hambre real, por simple costumbre.

Líneas

Línea 1

Dejas a tu tortuga, un recurso que te alimenta por sí mismo, y me miras con la mandíbula caída. Es mala señal. Es la imagen de quien descuida lo que tiene por desear lo ajeno. Pregúntate qué recurso propio estás dejando de lado por mirar con envidia lo que tienen otros, y qué te daría si volvieras a él.

Línea 2

Buscas alimento mirando hacia abajo, contra lo debido, o lo pides a la altura de arriba. Avanzar así lleva a mal resultado. Es la imagen de quien busca sostén donde no corresponde: en lo que no sirve, o en quien no te lo debe. Pregúntate de dónde esperas recibir lo que necesitas, y si es el sitio adecuado.

Línea 3

Actúas contra el método de nutrir. Aunque seas firme, hay mal resultado: durante diez años no conviene tomar ninguna iniciativa. Es una advertencia fuerte: hay formas de alimentarse que hacen daño por mucho que sean constantes. Pregúntate qué hábito te alimenta mal, aunque lo repitas con convicción, y qué ocurriría si lo dejaras en pausa.

Línea 4

Miras hacia abajo para obtener la fuerza de nutrir, y suele ir bien. Tu mirada es firme como la de un tigre y tu deseo salta de objetivo en objetivo, pero no cometes error. Es el deseo bien dirigido: ir a por lo necesario con tesón. Pregúntate qué necesitas con tanta claridad que no te da vergüenza buscarlo.

Línea 5

Actúas contra lo regular y lo debido, pero si te mantienes firme, es buena señal. No es momento de cruzar el gran río, de lanzarte a algo arriesgado. Hay ocasiones en que no sigues el método habitual y aun así puede salir bien. Pregúntate qué rutina has roto, y si has seguido siendo fiel a lo importante mientras tanto.

Línea 6

De ti viene el alimento para otros. Tu posición es delicada, pero juega a tu favor, y conviene incluso cruzar el gran río. Quien sustenta a los demás lleva un peso, y lo hace con cuidado. Pregúntate a quiénes alimentas, con qué, y si ese peso está bien repartido o lo llevas tú solo sin darte cuenta.

Reflexión

  1. ¿De qué te estás alimentando y te sostiene de verdad?
  2. ¿Qué palabras sueltas sin pensar?
  3. ¿A quién alimentas tú, y quién te alimenta a ti?

Los 64 hexagramas